sábado, 4 de octubre de 2008

Apariciones de Muertos y Pactos entre dos personas con un moribundo

Capítulo 19º
La Ciencia y las Apariciones.
“Yo había diseñado un psicomanteo, como los antiguos griegos, al cual la gente podría ir a consultar con los espíritus de los finados. Estaba claro que, con la debida preparación, la gente podría ver apariciones de sus queridos difuntos…en vez de decirle a un especialista en terapias cómo se sentían al perder a un esposo o un hijo, podían hablar directamente con el ser querido”
Dr. Raymond Moody.
Ver una aparición – la forma de una persona no presente físicamente – es compatible con el argumento de que todos sobrevivimos a la muerte física. La evidencia objetiva de las apariciones se obtiene por medio de estudios de casos y de apariciones producidas en el laboratorio.
Un fenómeno muy común.
Las apariciones son un tema frecuente en la literatura y leyendas de todos los países y en todos los tiempos. Han sido estudiadas científicamente desde 1882 por lo menos, y los resultados nos demuestran que este estudio ha sido realizado con amplitud (Currie 1978: 17 Bayless 1973: 17).
La primera investigación sistemática de las apariciones, fue instituida por la Sociedad Inglesa para la Investigación Psíquica, en 1882. El resultado fue incluido en el libro “Fantasmas de los Vivos” por Myers, Podmore y Gurney.
En el año 1889 comenzó un estudio internacional mucho más detallado, en el que se recibieron 32.000 casos de videncias o apariciones y fueron recibidos 17.000 mensajes en inglés. El informe publicado en 1894 llena casi todo el Volumen X de los Procesos de la Sociedad para la Investigación Psíquica de Londres. Estudios complementarios fueron realizados por la Sociedad Americana para las Investigaciones Psíquicas y por el investigador francés Camille Flammarion, el cual reunió miles de casos que publicó en su libro “Lo Desconocido” (1900), Harper y Hermanos, en Londres y Nueva York, y “La Muerte y
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su Misterio” (1925) también publicaron que las comunicaciones después de la muerte eran un fenómeno ampliamente conocido.
Un sociólogo de la Universidad de Chicago realizó un muestreo con 1.467 americanos en el que les preguntaba si habían sentido alguna vez algún contacto con alguien que había fallecido; el 27% respondieron que si (Greenley 1975). Una consulta similar realizada en Islandia dio como resultado que el 31% dijeron que sí lo habían tenido (Haraldsson y Al 1976).
El Dr. W.D. Rees, un médico británico, en un muestreo realizado con viudas, en Gales, encontró que el 47% de las consultadas habían tenido experiencias, y a menudo repetidas veces durante varios años, lo que las convenció de que sus difuntos esposos habían estado en contacto con ellas (Rees 1971: 37-41). Un experimento inglés anterior, realizado por el Dr. P. Marris (1958) había encontrado la cifra del 50%.
Este estudio fue repetido en Canadá por el Dr. Earl Dunn (1977: 121-122), quien también encontró que el 50% de viudos y viudas habían experimentado contactos. Muchas de esas personas pensaron que se estaban volviendo locas y no le habían contado a nadie sus experiencias porque esperaban ser ridiculizadas.
Los niños que mueren, generalmente hacen contactos.
Varios estudios realizados han encontrado que una alta proporción de padres cuyos hijos mueren, es frecuente verlos u oírlos a los pocos meses después de su fallecimiento, lo que les sirve de gran consuelo.
El Dr. Melvin Morse, un pediatra que ha hecho estudios extensos sobre personas difuntas y moribundos afirma que son tan comunes las videncias que es raro que alguien pierda a un padre o un hijo y que no los vea de nuevo en una visión relacionada con su muerte (Morse 1994: 135).
No son alucinaciones.
Hay muchas razones por las cuales estas apariciones no pueden ser consideradas como alucinaciones, ni realización de anhelos o productos de la mente inconsciente.
1.- La normalidad de los testigos
En la mayoría de estos casos, la persona estaba en un estado mental perfectamente normal, libre de ningún choque emocional o de euforia.
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Las experiencias fueron totalmente inesperadas y se llevaron a cabo en círculos familiares. Los testigos tampoco tenían facultad mediúmnica ni telepática; es raro que esos testigos digan que tuvieron más de una o dos experiencias en su vida (Tyrrell 1963: 23). En muchos casos, los testigos eran gente de gran credibilidad, entrenada científicamente.
2.- Fenómenos objetivos
Una aparición, a menudo incluye fenómenos físicos, tales como el movimiento o la rotura de objetos, y producción de sonidos tales como pasos, que han sido grabados en cinta magnetofónica. Se ha observado que las apariciones producen sombras, se reflejan en espejos, vuelcan muebles, dejan perfumes, dan empujones, etc. En resumidas cuentas, demuestran todas las facultades de una entidad física real. En algunos casos, las apariciones han dejado muestras de su escritura. Elisabeth Kübler-Ross, una doctora con mucho talento, marcó nuevos rumbos a los estudios entre muertos y moribundos. Afirma que una paciente suya se le apareció cuando estaba pensando en dejar su carrera. La paciente Sra. Schwartz se subió con ella en el mismo ascensor y la acompañó hasta su oficina donde le dijo que no abandonara sus trabajos de muertos y moribundos. Kübler-Ross pensó que estaba alucinando, porque la Sra. Schwartz había muerto diez meses atrás, y cuando le pidió que firmara y fechara una nota, la “mujer” lo hizo y desapareció (Kübler-Ross 1997: 178).
3.- Vistos por más de una persona
Muchos de los casos registrados han sido vistos por más de una persona. Por ejemplo, en un caso registrado por la Sociedad para la Investigación Psíquica, nueve residentes de una casa, en Ramsbury, Inglaterra, vieron la aparición de un hombre que había fallecido diez meses antes. Esta visión se realizó separadamente y en grupo, de febrero a abril. Invariablemente fue visto junto al lecho de su moribunda viuda, colocándole la mano en la frente, y a veces hasta durante media hora (Holzer 1965: 52-56).
El Profesor Hart, en su libro “El Enigma de la Supervivencia” (1959) afirma que entre uno y dos tercios de las apariciones son vistas por más de una persona, y de forma diferente por cada observador, de acuerdo con su perspectiva.
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4.- Transmitiendo información desconocida para el observador
En muchos casos, la persona que se aparece proporciona información que el observador desconoce: cómo murió, dónde está enterrada, etc.
En un caso famoso aceptado por las Cortes Americanas – el caso del Testamento Chaffin – un padre de familia que había fallecido se apareció y habló con uno de sus hijos, y le dio detalles de dónde podía encontrar su testamento.
En algunos casos, la gente aparece aparentemente con la expresa intención de salvar a seres queridos en peligro. Esto le pasó a Elaine Worrell quien vivía con su esposo Hal en el piso superior de un edificio de apartamentos, Oskaloosa, Iowa.
Un día, ella vio a un joven en el pasillo que le hacía señas para que le siguiera y la llevó por las escaleras hasta el apartamento inferior donde vivía una viuda, a quien ella apenas conocía. Encontró a la viuda desvanecida en una cama y que había perdido ya el pulso. Llamó a un médico que la atendió, y después de recuperarse le mostró una foto de su difunto marido. Elaine reconoció de inmediato al joven que la había llevado al apartamento (Holzer 1963: 138-141).
Apariciones en la hora de la muerte.
Un gran número de apariciones relacionan a una persona que ha muerto recientemente y que se le aparece a uno o más de sus seres queridos, para anunciarles el hecho de su fallecimiento. En muchos casos, la muerte era inesperada y más tarde se confirma que ocurrió inmediatamente antes de la aparición.
Varios ejemplos confirmados en varios estudios incluyen:
• el caso del subteniente Leslie Poynter, muerto en acción. A las 9 pm. de la noche de su muerte, se le apareció a su hermana en Inglaterra, entró en su dormitorio, se inclinó, la besó y se desvaneció sonriendo felizmente. Dos semanas después, la familia recibió un telegrama informando de su muerte, acaecida un poco más temprano del día de la aparición (McKenzie 1971: 116-117).
• El caso de la Sra. Pacquet, cuyo hermano Edmundo se le apareció seis horas después de ahogarse en el mar, e hizo una representación de cómo una cuerda se le había enredado en las
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piernas y le había arrastrado por la borda (Citad en Rogo 1974: 16-17).
• El caso de la Sra. Gladys Watson, quien fue despertada de su profundo sueño por alguien llamándola por su nombre. Al despertarse vio a su abuelo paterno que le dijo: “No temas, soy yo y acabo de morir”. Cuando ella despertó a su esposo, él no quiso creerlo y telefoneó a la familia, quienes le informaron de la muerte inesperada del abuelo, pocos minutos antes (Spraggett 1975: 45-46).

Pactos de muerte.
Según relata Bennett (1939:282) cerca de uno de cada veinte casos en la SPR están relacionados con “pactos de muerte” cuando dos personas se prometen que quien muera primero intentará aparecérsele a la otra.
Hay una gran evidencia de estos acuerdos, los cuales se han realizado incluyendo:
• el caso de Lord Brougham, un miembro de la Cámara de los Pares que viajaba por Suecia. De repente vio la aparición de un amigo universitario a quien hacía muchos años que no veía.
Más tarde recibió una carta confirmando que su amigo había fallecido en India a la hora exacta de la aparición. Mientras estudiaban los dos, a menudo habían hablado sobre el asunto de la supervivencia, y habían firmado un acuerdo con su propia sangre que quien muriese primero se le aparecería al otro (Citado en Jonson 1971: 198-199).
• La Sra. Arthur Bellamy de Bristol, quien hizo un acuerdo similar con una amiga de la escuela a quien no había visto hacía años. Una noche, después de la muerte de su amiga, el Sr. Bellamy vio a una señora sentada en la cama, junto a su esposa que dormía. Más tarde identificó a la misma amiga mediante una fotografía (Bennett 1939: 131-132).
Apariciones realizadas en el laboratorio.
El Dr. Raymond Moody, que se hizo famoso por sus estudios pioneros en Experiencias Cercanas a la Muerte trabajó buscando la manera de facilitar la aparición de entidades espirituales provocadas bajo condiciones controladas. Tomó como modelo los trabajos clásicos de la
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Grecia Antigua, los cuales sugerían que cuando la gente quería tomar contacto con un ser querido ya fallecido, consultaban un “oráculo” en un psicomanteo.
Un psicomanteo es un laboratorio construido especialmente, utilizando espejos para facilitar el proceso psíquico. Parte del proceso físico real, incluye el envío de mensajes telepáticos, enviando vibraciones a los receptores de la vida póstuma.
Moody ha reconstruido el proceso con resultados sorprendentes – el 85% de sus pacientes que se preparan durante un día entero, toman contacto con un difunto querido – pero no necesariamente con el que esperaban encontrarse. En la mayoría de los casos, esto sucede en su psicomanteo especialmente construido, pero en el 25% de los casos sucede después, en sus casas; a menudo el paciente se despierta y ve la aparición al pie de la cama (Moody 1993: 97).
El fenómeno del psicomanteo está todavía en las etapas iniciales, pero se está propagando continuamente a través de los Estados Unidos. Hay gente que se está entrenando para ser monitores que faciliten la actuación con el psicomanteo. Uno de los aspectos más fascinantes de esto es la oportunidad de continuar obteniendo resultados objetivos. De acuerdo con Dianne Arcángel, una colaboradora del Dr. Moody, en algunos casos, cuando se hace contacto, la persona que lo buscaba recibe información que desconocía (Arcángel 1997). El potencial de posibilidades es enorme, y el proceso se perfecciona continuamente.
Todos los colaboradores de Moody insisten en que este contacto no es ninguna alucinación, ya que hay una clara comunicación en las dos direcciones, y en algunos casos, contacto físico. Moody mismo expresa su asombro cuando dice que:
Se confirmó que las reuniones donde se producían videncias experimentales eran hechos reales, no fantasías, ni sueños. Hasta ahora, casi todos los implicados han asegurado que sus encuentros fueron totalmente reales y que ante ellos han estado, en presencia viva, sus seres queridos que ya habían fallecido (Moody 1993: 97).
Dice también que todas las apariencias son que la persona está experimentando un hecho paranormal, y del mismo modo que la Experiencia Cercana a la Muerte, cambia la perspectiva de la vida del sujeto y le conduce a ser “más bondadoso, más comprensivo y a temerle menos a la muerte” (Moody 1993: 98).
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Moody facilita instrucciones completas para crear cada uno su propio psicomanteo en su libro “Encuentros Visionarios con los Difuntos Seres Queridos

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